viernes, 21 de abril de 2017

STS 29/03/2017 (Rec. 133/2016): APORTACIÓN ECONÓMICA AL SPEE EN EL CASO DE DESPIDOS COLECTIVOS CUANDO CONCURRE GRUPO DE EMPRESAS: SE APLICA SI LA EMPRESA AFECTADA TIENE BENEFICIOS, AUNQUE EL GRUPO TENGA PÉRDIDAS


PONENTE: DE CASTRO FERNANDEZ
Despido colectivo. Aportación empresarial. La redacción original de la decimosexta de la Ley 27/2011 [1/agosto] ha de interpretarse en el sentido de que -para que proceda la aportación económica al SPEE que la norma establece- basta con que la empresa individualmente considerada o el grupo al que pertenezca hayan obtenido beneficios en los dos ejercicios económicos precedentes
ACCESO EN: STS  1425/2017

* ELEMENTOS FÁCTICOS CONCURRENTES Y PROBLEMÁTICA LEGAL APLICATIVA (FUNDAMENTO JURÍDICO TERCERO):
1.- La complejidad del problema que se plantea deriva muy primordialmente del entramado empresarial que afecta al ERE de que tratamos y en el que cabe destacar - conforme a los inmodificados HDP-:
a).- En el año 2010, el «Grupo de Empresas Autobar» estaba formado por la empresa matriz «Acorn Spain, SL», propietaria del 99% del capital social de «Autobar Spain, SA», a su vez titular del 99% del capital de «Autobar Norte, SA» y del 100% de «Nordis Social Consulting, SL».
b).- En 29/11/2011 la empresa «Autobar Spain, SA» absorbió -fusión por absorción- a las empresas «Autobar Norte, SA» y «Nordis Social Consulting, SL», pasando a ser «Autobar Spain, SAU» -CIF: A28136851- [actualmente «Pelican Rouge Coffee Solutions SA»].
c).- A vez, la sociedad matriz «Acorn, Spain, SL» había adquirido en 21/07/11 el 100 por 100 del capital social de «Servicio de Venta Automática» [Serventa], que a su vez -a la fecha referida- era empresa matriz de otro grupo empresarial, formado por «Distribución y Explotación de Máquinas del Norte, SAU» [Deman], «Servicio de Vending y Distribución, SLU» [SVD], «Euvesa Vending, SLU» [euvesa] y «Tebe Vending, SLU».
d).- En 18/11/11 se inicia el ERE NUM000, a instancia de «Autobar Spain SA» -posteriormente «Autobar Spain SAU»- y Serventa, autorizándose por la DG de Empleo -Resolución de 10/01/12- la extinción de 120 trabajadores pertenecientes a la plantilla de ambos grupos.
2.- Pero tampoco resulta ajena a la dificultad que los autos presentan la circunstancia de que el formal apartado de HDP no haga referencia alguna a la situación económica del grupo empresarial -o de los dos grupos empresariales- que insta el ERE y de cada una de las empresas integrantes de los mismos, sino que los datos se expresan -indebidamente- de forma discontinua y en la fundamentación jurídica [cuarto y quinto FFJJ], siquiera ello no les prive en todo caso de validez como HDP [recientes, SSTS 02/06/126 -rco 136/15 -; 22/06/16 -rco 250/15 -; y SG 26/10/16 -rcud 2913/14 -]; y que además ello se haga con una cierta imprecisión o inconcreción, tanto en alguna de las decisivas expresiones utilizadas [«grupo»; «empresas del grupo»], cuanto porque las referencias que se hacen resulta que unas veces son afirmaciones que se atribuyen a la Resolución administrativa impugnada y no está claro si las hace suyas la decisión recurrida, y otras veces obedecen -parece- a la definitiva convicción judicial. De todas formas, las partes no acusan imprecisión alguna en la sentencia y en tal contexto esta Sala IV excluye el remedio extremo de la nulidad de actuaciones, llegando a concluir que la intelección del texto a la que ha llegado es la compartida -o que debieran compartir- por las partes recurrente e impugnante.
3.- Concretamente se afirma en el FJ Cuarto -con valor de HDP- que el «Grupo Autobar Spain» tuvo pérdidas en los ejercicios 2009, 2010 y 2011 y que «Autobar Spain, SAU» tuvo beneficios en esos mismos ejercicios, «pero como se ha visto, en esos ejercicios, los trabajadores afectados por el ERE NUM000estaban empleados en diversas empresa del grupo, siendo el resultado en conjunto negativo».
Ahora bien, desde el momento en que -conforme a los expresos HDP- el referido «Grupo Autobar Spain» estaba formado -año 2010- por «Autobar Spain SA», «Autobar Norte, SA» y «Nordis Social Consulting, SL», y que a partir de la fusión por absorción producida en 29/11/11 las tres últimas empresas se extinguen y pasan a ser «Autobar Spain, SAU», la única forma de que cobren sentido y coherencia las afirmaciones precedentes de la sentencia pasa por entender que el beneficio afirmado no es imputable a «Autobar Spain, SAU» [sustituta del «Grupo Autobar Spain», tras absorber «Autobar Spain SA» a las otras dos empresas del Grupo], sino a la precedente «Autobar Spain SA», antes de integrarse -con la fusión- en «Autobar Spain, SAU»; tal como -por otra parte- afirma el informe de la Subdirección General de Gestión Financiera del SPEE y que precisamente reproduce la sentencia recurrida”-

* SOBRE LA INTERPRETACIÓN DE LA DA 16ª DE LA LEY 27/2011 EN EL CASO DE GRUPO DE EMPRESAS (FUNDAMENTO JURÍDICO CUARTO):
1.- De acuerdo con lo más arriba indicado, hemos de aplicar al presente recurso la redacción original de la DA Decimosexta Ley 27/2011 y por lo tanto la exigencia -para que proceda la aportación económica que se cuestiona- de que «las empresas o el grupo de empresas del que forme parte hubieran tenido beneficios en los dos ejercicios económicos anteriores ...». Por lo que toda la cuestión que se plantea ya en este trámite casacional es la interpretación que haya de hacerse a la referida frase «las empresa o grupo de empresas del que forme parte hubieran tenido beneficios ...».
Para la decisión recurrida -FJ Tercero- la «norma establece que la aportación se realizara en dos supuestos: 1º Cuando la empresa que realiza el despido colectivo, individualmente considerada, tiene beneficios en los dos ejercicios anteriores a la autorización de aquel. 2ª Cuando la empresa que realiza el despido colectivo, individualmente considerada tiene pérdidas en los dos ejercicios anteriores, pero las empresas del grupo en España ... tuvo resultados positivos. Por tanto, si el grupo en España tuvo pérdidas, pero la empresa individualmente considerada tuvo beneficios, se cumplirá el primero de los supuestos. La norma no contempla la compensación de resultados o de perdidas sino que basta con que haya beneficios o en la empresa solicitante o en el grupo al que ésta pertenezca».
Contrariamente, para la representación de «Autobar Spain, SAU», la norma «no distingue "dos" supuestos diferentes, sino simplemente la existencia de beneficios en la empresa que promueve el expediente o, cuando ésta forma parte de un grupo de empresas, como es el caso , en el referido grupo». Y considera que la interpretación mantenida por el SPEE y acogida por la Sala de instancia es contraria a las reglas hermenéuticas y tiene rechazable finalidad recaudatoria
2.- No aceptamos la interpretación que del precepto hace la parte recurrente, pues si bien ciertamente la norma no se expresa en los términos literales que la sentencia recurrida indica, de todas formas lo que la Sala de instancia afirma no deja de ser una adecuada exposición de la consecuencia -sistematizada- a la que lleva el texto legal de que se trata. Y la opuesta tesis recurrente no sólo carece de apoyo hermenéutico alguno de los que enumera el art. 3 del CC [literalidad; antecedentes; realidad social], sino que muy contrariamente se enfrenta a la literalidad del precepto [en el que se utiliza la conjunción disyuntiva «o»] y a la finalidad de ley que pretende interpretar, la cual cabe colegir de su Exposición de Motivos y de su concreta manifestación respecto de que el «importante coste para nuestra sistema de protección por desempleo» que comporta el ERE es «difícil de asumir socialmente» cuando se trata de empresas con beneficios. Sin que nos parezca argumentable -como el recurso aduce- la escasa racionalidad que supondría aquella interpretación de instancia -bastan beneficios en la empresa o en el grupo para que nazca la obligación de aportar al SPEE- en el supuesto extremo de un mínimo beneficio económico en empresa perteneciente a un grupo que tenga grandes pérdidas, caso en el que -de acuerdo a la tesis recurrida- habría de realizarse la aportación económica de que tratamos; y no es admisible el argumento, pues no hay que olvidar que la aplicación de cualquier norma jurídica en supuestos extremos puede fácilmente producir un resultado paradójico o cuando menos desajustado a la finalidad de la misma.

Es más, la bondad de la interpretación llevada a cabo por el TSJ se pone de manifiesto en la redacción dada al precepto por el RD-Ley 5/2013 [15/Marzo], que apunta -ahora ya muy claramente- en la dirección aceptada. Y cabe recordar que las normas posteriores, aunque sean inaplicables por razones temporales, cumplen una evidente función orientadora, pudiendo «influenciar» el pronunciamiento de la Sala, en orden a una interpretación acorde con los principios inspiradores de la norma posterior ( SSTS 22/03/02 -rco 1170/01 -; SG 07/10/02 -rco 1213/01 -; ... 16/11/12 -rco 208/11 -; y 06/07/16 -rcud 530/14-)”-